lunes, 9 de julio de 2012
sábado, 7 de julio de 2012
La causa
Los medios hegemónicos (opositores) buscan un solo objetivo: debilitar al proyecto nacional y popular que conduce la compañera Presidenta Cristina Kirchner.
Ellos tienen su causa. Para eso construyen un complejo entramado de informaciones subjetivas y tendenciosas en vistas de esa idea. No hay negro ni blanco en esta lucha comunicacional. Los intereses económicos de las grandes corporaciones son las banderas que pregonan.
¿Es muy 678 mi argumento? ¿Me estoy comiendo el "relato" oficialista? Compañeros, uno que a veces ha estado en diferentes lugares trabajando, puede asegurar con todas las letras que los medios de comunicación opositores han abrazo una causa único: bajar a Cristina y construir un candidato. Puede llamarse Macri. Puede llamarse Scioli. Puede llamarse Pepito. Pero nada que tenga que ver con el actual modelo.
Nosotros tenemos nuestra causa. Una que venimos luchando desde el 25 de mayo de 2003 cuando Néstor asumió y que sigue hoy Cristina. Esa causa tan grande que nos abarca a todos, incluso aquellos que no quieren sentirse abrazados.
En cada aspecto. Con muchos errores, como toda construcción, pero yendo para adelante. Nunca para atrás. Nunca menos en cada aspecto. Con banderas que este proyecto viene pregonando. Con ideas que no queremos dejar. Con memoria. Con amor, sobre todo con amor. Porque el odio, eso que se destila a grandes cantidades en algunos sectores de la sociedad, no siembra más que amor. El sentimiento más hermoso de los seres humanos y que esta causa, nuestra causa, ha tomado para llevar adelante.
No importa cuantos palos en la rueda haya. No importa cuanto quieran que bajemos las banderas. Nosotros seguimos. Construyendo patria. Todos los días.
Ellos tienen su causa. Para eso construyen un complejo entramado de informaciones subjetivas y tendenciosas en vistas de esa idea. No hay negro ni blanco en esta lucha comunicacional. Los intereses económicos de las grandes corporaciones son las banderas que pregonan.
¿Es muy 678 mi argumento? ¿Me estoy comiendo el "relato" oficialista? Compañeros, uno que a veces ha estado en diferentes lugares trabajando, puede asegurar con todas las letras que los medios de comunicación opositores han abrazo una causa único: bajar a Cristina y construir un candidato. Puede llamarse Macri. Puede llamarse Scioli. Puede llamarse Pepito. Pero nada que tenga que ver con el actual modelo.
Nosotros tenemos nuestra causa. Una que venimos luchando desde el 25 de mayo de 2003 cuando Néstor asumió y que sigue hoy Cristina. Esa causa tan grande que nos abarca a todos, incluso aquellos que no quieren sentirse abrazados.
En cada aspecto. Con muchos errores, como toda construcción, pero yendo para adelante. Nunca para atrás. Nunca menos en cada aspecto. Con banderas que este proyecto viene pregonando. Con ideas que no queremos dejar. Con memoria. Con amor, sobre todo con amor. Porque el odio, eso que se destila a grandes cantidades en algunos sectores de la sociedad, no siembra más que amor. El sentimiento más hermoso de los seres humanos y que esta causa, nuestra causa, ha tomado para llevar adelante.
No importa cuantos palos en la rueda haya. No importa cuanto quieran que bajemos las banderas. Nosotros seguimos. Construyendo patria. Todos los días.
viernes, 6 de julio de 2012
lunes, 2 de julio de 2012
Profundizar la convivencia
Miraba este video hace dos días que recordaba aquella madrugada del 29 de junio de 2009 donde Néstor daba cuentas de la derrota del oficialismo frente a la oposición en las elecciones legislativas.
Hoy que tantos se llenan la boca hablando de diálogo, de convivencia, de soberbia, de tantas cosas... habría que entender de donde venimos, hacia donde vamos...
Hoy que tantos se llenan la boca hablando de diálogo, de convivencia, de soberbia, de tantas cosas... habría que entender de donde venimos, hacia donde vamos...
viernes, 29 de junio de 2012
Moyano, la plaza, Sarlo y Hotton
El miércoles pasado Hugo Moyano y un sector de la CGT se movilizaron a la Plaza de Mayo en reclamo de la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y las asignaciones familiares. Con él, marcharon gremios de la CGT, otros de la CGT Azul y Blanca que conduce Luis Barrionuevo, partidos de izquierda y algunos referentes del: "Se va a acabar, se va a acabar, la burocracia sindical". Si, Moyano todo lo pudo. En realidad: el rechazo a la Presidenta todo lo puede. No me quiero olvidar de mencionar otras presencias ilustres como la de la cronista-periodista Beatriz Sarlo que estuvo haciendo trabajo de campo (?) y la de legisladora ultraconservadora Cynthia Hotton (en el palco, en este caso).
Como bien dije en la otra oportunidad, a Hugo Moyano lo bancaba. Mal. Me parece que resistió en su tiempo. A sus métodos. Y puso todo su potencial para construir algo superior a un poder en el movimiento obrero organizado que era el proyecto nacional y popular. Cuando Hugo se aparto de eso. Ahí comienza a quebrarse la relación con el gobierno, que claro, también no es nene de pecho y aparto al camionero, vaya uno a saber por qué.
La Plaza de Mayo es un ícono del país. Es un ícono de la historia. Allí habló Perón. Allí habló Evita. Allí las Madres y Abuelas comenzaron su lucha contra la dictadura. Allí con Alfonsín recibimos la democracia. Allí sufrimos. Allí vimos caer compañeros en diciembre de 2001. Allí Néstor dijo en 2006 que la Plaza es de las Madres y las Abuelas y el balcón de Perón y Evita.
¿Para qué hablar de Moyano y el signifcado de la Plaza? ¿Para qué hacer una radiografía de los presentes? A veces creo que hay respetar los lugares históricos. Cuando veo algunas personas que en todo su justo derecho salen a reclamar, pero van a la Plaza con una cacerola y un cartel que dice: "Diktadura" o "Queremos dólares", a veces pienso que somos poco memoriosos de lo que nos pasó y de lo que nos falta vivir.
Este proyecto que lidera la compañera Cristina Kirchner fue re-elegido hace menos de un año con el 54% de los votos. Más de 11 millones de argentinos. Un dato no menor. Pero a veces nuestra memoria es selectiva. Nos acordamos de lo que queremos y bloqueamos una parte. Es subjetiva.
El reclamo de Moyano es justo. Con él hay varios dirigentes sindicales que pertenecen a este gobierno. Pero muchachos, vamos, hacerle un paro nacional a un gobierno que nos dio tanto¿? Darle lugar a la derecha. Hacerle el juego al Grupo Clarín y a los grupos concentrados de poder. La Argentina esta encima de todo.
"Esto no es un Boca-River. Necesitamos ganar todos". Cristina.
miércoles, 27 de junio de 2012
No ceder a la extorsión
“No habrá extorsión, amenazas, insulto o agravio que me aparten del camino que me he fijado”. CFK.
lunes, 25 de junio de 2012
Moyano y sus amiguitos
Las líneas que siguen portan el antipático gusto, personal, de enfrentarse a definir o caracterizar una protesta, una sacudida gremial, una queja que involucra derechos laborales, como extorsión. Si en lugar de análisis (con pretensiones de) estructural se aspira a apuntes acerca de política de palacio, o apoyados en prejuicios de anclaje histórico, podría decirse –como se dice– que las tribus peronistas siempre resuelven sus cuitas así, apelando al tira y afloje porque, al fin y al cabo, el peronismo es el ejercicio del poder propiamente dicho. No una abstracción, del tipo de la que ayer iban a disputar los radicales en una interna bonaerense que no le importa virtualmente a nadie porque, como si no bastara que el radicalismo está en vías firmes de extinción –si es que todavía existe– no se entiende qué discuten. También podría apuntarse que Moyano conserva muñeca para descolocar a sus adversarios gremiales. “Gordos” e “independientes”, para usar la terminología que designa cómo juega el sindicalismo corporativo, quedaron culo al norte frente a la osadía del pastor evangélico. Y sería hora de volver a preguntarse si tenía sentido macro ponerse a Moyano en contra, en vez de haberlo arreglado con unos cargos parlamentarios. Y el interrogante semeja reforzado por los vientos de frente que le pegan a la economía desde el exterior, más los errores locales. Y si acaso esto no indicaría que se largó la sucesión 2013/2015, como también se afirma, sólo entre los peronistas, porque los demás no cotizan. No es que todo eso carezca de validez, sino que se sumerge en un escenario de, en cierto sentido, alcances políticos bastante pobres. Lo central (uno reprime hablar directamente de lo objetivo, pero no le faltan ganas) es que un referente sectorial del sindicalismo, que no es cualquiera porque comanda el transporte de insumos vitales, anda enojado. Pero no lúcido. Primero bloqueó el traslado de caudales y les dio pasto a las fieras para que sembraran inquietud sobre el llenado de los cajeros automáticos. Después, hizo taponar la provisión de combustible. Hasta ahí, se trataba de que su gremio no aceptaba partir diferencias de arreglo paritario. Exigía 30. Los empresarios de los que no es muy ajeno que digamos le ofrecían menos del 20. Era de manual de salita rosa que terminarían partiendo en 25, como todo el mundo (en verdad, según las últimas cuentas y por cómo se lo distribuye, es el 19,3). No: transformó la negociación o el negocio personal en una causa de implicancia general. Y cuando el manual se corrobora, sale a decir que no basta; que van por todo con paro y movilización a Plaza de Mayo, por una serie de peticiones que uno de sus hijos resume en “ir por ellos”, por el Gobierno, por la cabeza de Cristina. Que alguien explique cómo se hace para no definir a tamaña apretada como un chantaje político. Pero, además, que argumente en dónde puede encontrarse que esa coacción representa un reagrupamiento efectivo de los núcleos opositores.
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